28 junio 2009

Poema de Walt Whitman



Reconciliación


QUE a todos se diga: hermoso es como el cielo,

hermoso es que la guerra y sus lúgubres gestas sean al

fin derrotadas,

que sin cesar, Muerte y Noche, con manos fraternas y

suaves, las mancillas laven del mundo;

pues murió mi enemigo; un hombre, divino como yo mismo,

está muerto:

y le miro yacer, con blanco semblante y muy quieto, en el ataúd

-y me acerco,

me inclino, y rozan mis labios, en el ataúd, su faz blanca.

Versión de Màrie Manent


Foto de Jose Antonio Andres


No hay comentarios: