19 marzo 2010

Francisco Gálvez


INVIERNO EN EL PAÍS DE GALES



Es de noche. camino por el bosque sin rumbo,

pero no perdido, a lo lejos veo una casita de invierno,

una ventana encendida y me acerco despacio:

no hay pesadas cortinas, una chimenea crepita,

parece Thomas de Quincey leyendo a Kant,

hay un libro inacabado, sobre una mesa

la vida misma, cotidiana y común,

y manos que abren puertas y los sentidos.

Es una casa como esta pueden estar

los seres de nuestro pasado y presente,

porque ningún incendio quema miradas

y mucho nos parecemos antes y ahora.

Es noche cerrada, la luz interior de la casa

ilumina al mundo, al universo. En este bosque

está la felicidad, la soledad del pensamiento.

No hay comentarios: