01 julio 2010

Benita Paredes


Cambios


Si las hojas del tiempo dejaran de caer y petrificaran los hermosos momentos,


la monotonía mataría la belleza de lo real,


de lo autentico.


Por eso prefiero vivir lo intenso y único del hoy, lo irrepetible.


Miles de sensaciones abordan mi cuerpo,


maleándolo, esta metamorfosis


que da lugar a otra luz,


esa que saldrá al mundo como un torrente


de alegría y llanto,


es la experiencia mas indescriptible que he vivido.


Las lagrimas de la felicidad son pocas,


pero cuando llegan ahogan a las anteriores


hasta la profundidad del ayer.


El hombre nace solo, y así como la muerte es un acto solitario,


la vulnerabilidad


de ambos momentos, lo irremediable,


es la vida y la no vida jugando en el destiempo


y dejándonos un margen para existir.

1 comentario:

Anónimo dijo...

I hope you will keep updating your content constantly as you have one dedicated reader here.