Bio-bibliografía
Ana Vega, nacida en Oviedo en 1977, ha participado en la antología de joven poesía asturiana La palabra Compartida (Oviedo, 1997), en el proyecto Poesía en Caja de Eider Goñi Uribeetxeberria para la Escuela de Artes y Oficios de Oviedo, en los libros colectivos Ladran los perros (Ed. Pluma Libre, Perú, 2007), el libro homenaje al pintor Carlos Álvarez Cabrero Lecturas de un mundo dibujado, el libro A quien conmigo va, Poesía en Valdediós (Círculo Cultural de Valdediós, 2007), Palabras con Ángel editado por la Asociación de Escritores de Asturias, el cuaderno de grabados Mitología Asturiana elaborado por Fermín Santos y Carlos Álvarez Cabrero (Ediciones Pata Negra, 2009) y el estudio realizado por el escritor Carlos X. Ardavín Trabanco Poetas asturianos para el siglo XXI (Gijón, Ed. Trea, 2009). Ha formado parte del jurado del premio de poesía “Voces del Chamamé” 2008. Autora del libro de poemas inédito Breve testimonio de una mirada y del libro de relatos Realidad paralela, ha publicado recientemente El cuaderno griego (Universos, 2008). Ha colaborado en diversas revistas literarias, como la ya desaparecida Pretexto, Fábula, Luzdegás, Magenta y Clarín, y otros medios como el diario La Nueva España y Oviedo Diario. Miembro de la Asociación de Escritores de Asturias. Accésit del XXVI Premio Nacional de Poesía “Hernán Esquío” 2008. Actualmente trabaja como coordinadora del taller de poesía de Talleres de Escritura Sinjania, del taller de poesía de la Universidad de Oviedo que se imparte en el Colegio Mayor “San Gregorio” y como columnista en Les Noticies. Ha colaborado en la sección “Café con libros” del programa cultural ContreSentidos de la Televisión del Principado de Asturias.
LA LOBA
Como la loba
que carece de amo
y sufre espasmos de melancolía,
enredada en pensamientos
que van desde tu boca
hasta el fin del romance.
Acarreando mil soledades
que acechan por todas partes.
Lamiendo restos de ti,
retozando bajo tu olor
que aún perdura
en el suelo más frío
de la casa.
Aullando cada noche
como la perra que soy
a tus pies.
Murmurando jadeos que se recuerdan
para sobrevivir
entre estas paredes
que un día bautizamos juntos.
en tu memoria,
y caminando como perdida
a media luz, a ciegas,
por callejones
a los que con altísima frecuencia
me arrojabas a los abismos del amor.
Jurando, bajo estas últimas sábanas,
que si no vuelves
me entregaré en tu honor
en cuerpos y extrañas voces
buscando recodos inauditos,
ecos, alientos desbordados,
posturas impronunciables,
rastreando tus pasos
por el infinito mundo del cuerpo ajeno.
Como la loba que soy,
como la perra que sigo siendo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario