10 agosto 2010

CAMILO DE ORY



ERAS DE RISA FÁCIL

Eras de risa fácil y también

llorabas fácilmente. No tenías

pudor con esas cosas.

Cada día

era una peripecia que tu piel

sabía celebrar. Ser para ser.

Vivir para vivir. Muerte dormida.

Odié como una boba consentida

tu afición a las flores de papel

y a otras formas teóricas de engaño.

Negabas tu intención de hacerme daño.

Hay que negarlo todo. Me abrumaba

tu terca propensión a los extraños,

tu más que inexorable entrar en años,

tu forma de mirarme. Casi nada

No hay comentarios: