13 marzo 2011

Antonio Gala,



Condena


A trabajos forzados me condena
mi corazón, del que te di la llave.
No quiero yo tormento que se acabe,
y de acero reclamo mi cadena.


Ni concibe mi mente mayor pena
que libertad sin beso que la trabe,
ni castigo concibe menos grave
que una celda de amor contigo llena.


No creo en más infierno que tu ausencia.
Paraíso sin ti, yo lo rechazo.
Que ningún juez declare mi inocencia,


porque, en este proceso a largo plazo
buscaré solamente la sentencia
a cadena perpetua de tu abrazo.



Sitio web de esta imagenisraesp.blogspot.com











1 comentario:

Laura Caro Pardo dijo...

Este soneto de Antonio Gala es maravilloso, como todos los que le he leído. Me gusta la fuerza que tienen y que el mensaje no se queda solapado por la forma.
Gracias por compartirlo.