Ayer,
cuando era casi mañana,
volví a casa
cansada de llover.
Últimamente
tengo el clima revuelto,
en mis pechos...
Y me hice un reloj
con el tiempo muerto
que olía a podrido incierto.Le puse besos
en las horas perdidas
y azucenas
en los minutos devorados.
Una horquilla en la correa
para sujetar mi sonrisa
y de camino
la razón.
Ahora lo llevo en el pelo
para que todo el mundo me pregunte.
Horas rubias,
rizadas en mi cabeza.

No hay comentarios:
Publicar un comentario