F.P.
Fernando Pessoa, miope, dibujado a dos
tintas
en el billete arrugado con que compro la
prensa.
Cien escudos su alma,
no más que cien escudos, lo
justo
para un café y un bollo,
algunos cigarrillos o un billete de
eléctrico.
Fernando Pessoa, sé que sonríes
cuando saco tu billete y lo
beso
como novia que despide a su
amado.
Tu cabeza vale hoy cien escudos
y mañana quién sabe.
Todos los poetas debieran nacer en Wall
Street,
ser moneda fuerte en el mercado
bursátil.
De nuevo he traicionado tu
amor.
Te he vendido como un judas
cualquiera
por un café caliente. Esta
tarde
besé tu mejilla
antes de darte al enemigo.


No hay comentarios:
Publicar un comentario