LA LUZ SIN VELO
Yo te quiero. Es
un hecho
tan cierto en lo
absoluto
como en lo relativo.
Veo tu rostro en
el mío
y en el rostro de
todos los que he visto.
Tú inventas una
isla para mí cada noche
tú me arrullas la
sangre
tú me resguardas
contra la impureza.
Nos hemos
esculpido en la hora verdadera
la poblada de
ti
la única que está a salvo del
infierno.
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