08 octubre 2012

Manuel Vázquez Montalbán




Poeta, periodista y novelista español nacido en Barcelona en 1939.
Escritor de tiempo completo, fue además un hombre políticamente íntegro cuyo pensamiento cercano al ideario
de izquierda, marcó siempre su identidad en la escritura literaria y periodística.
Su larga trayectoria intelectual fue reconocida públicamente con premios como el Nacional de Literatura, el Planeta,
el Raymond Chandler, el Europa y el Nacional de la Crítica. Tras ser incluido, a finales de los años 60, en la generación de los nueve novísimos, incursionó entonces en la narrativa, convirtiéndose en un ácido analista político de varios diarios importantes de España.
De su extensa obra se destacan «Una educación sentimental» en 1967, «A la sombra de las muchachas sin flor» en 1973,
«Memoria y deseo» en 1986, «Los alegres muchachos de Atzavara» en 1987, «Cuarteto» en 1988, y el ciclo de novelas
policíacas protagonizadas por su célebre personaje, el detective Pepe Carvalho.
Falleció repentinamente en el año 2003. ©





Verano y humo

Ya sabemos lo que cuesta
vencer la resistencia tenaz
de dos piernas unidas
                                      el sabor
de algún aliento amargó el aire
de madrugada en nuestras fauces
y el cuerpo resultó torpe al despertar
o se quejó triste por un frío olvidado

y sin embargo
más de una vez se nos otoñizan los árboles,
brilla la calle bajo la lluvia amarilla,
damos lumbre a un paseante solitario
por el puerto
                        y silbamos una melodía
ramplona, ya tarde, cuando los veleros
mienten puertos ansiados y el aire
salino no pregunta
                                 ¿quién,
quién no teme perder la que no ama?
Nunca desayuné en Tiffany
ese licor fresa en ese vaso
Modigliani como tu garganta
                                                  nunca
aunque sepa los caminos
                                             llegaré
a ese lugar del que nunca quiera
regresar

                  una fotografía, quizás
una sonrisa enorme como una ciudad
atardecida, malva el asfalto, aire
que viene del mar
                                 y el barman
nos sirve un ángel blanco, aunque
sepa los caminos nunca encontraré
esa barra infinita de Tiffany
                                                 el juke-box
donde late el último Modugno ad
un attimo d'amore che mai più ritorneraà

y quizá todo sea mejor así, esperado

porque al llegar no puedes volver
a Ítaca, lejana y sola, ya no tan sola,
ya paisaje que habitas y usurpas
                                                          nunca,
nunca quiero desayunar en Tiffany, nunca
quiero llegar a Ítaca aunque sepa los caminos

lejana y sola.


"Una educación sentimental" 1967

No hay comentarios: