08 febrero 2013

Laura Yasan



Laura Yasan. Poeta argentina nacida en Buenos Aires en 1960, concibe el  poema como un acto de valentía y cree que esa fuerza reside en el coraje de atreverse a decir, que la poesía es un arma y que para ser buena debe ser belicosa, debe provocar, remover, maldecir. Piensa que los poemas que sólo reflejan superficies pulidas, ámbitos donde el polvo y la humedad no tienen cabida, son actos cobardes que no denuncian la realidad sino que la disfrazan. Publicó los libros de poemas Doble de alma (poemas, Tierra Firme, 1995). Cambiar las armas (poemas, Botella al mar, 1997), Loba negra (poemas, La bohemia, 1999 y Edit.Educa 1999), Cotillón para desesperados (poemas, La bohemia, 2001), Tracción a sangre (poemas, La bohemia, 2004), Ripio (poemas, Grupo Editorial latinoamericano, 2007), y La llave Marilyn (Edit.Casa de las Américas, Cuba, 2009 – Edic. del Dock, Argentina , 2010). Loba negra recibió el Premio Único de Poesía EDUCA, Costa Rica, 1998, y el 3º Premio del Fondo Nacional de las Artes, Buenos Aires, 1998. Cotillón para desesperados  recibió Mención especial del jurado en el IV Premio Internacional de Poesía Ciudad de Medellín, Colombia. Su libro La llave Marilyn recibió en Cuba el premio Casa de las Américas 2008. Colaboró en las revistas Sex-Humor y Ámbito Literario. Sus poemas fueron publicados en diferentes revistas literarias del país y del exterior, como así también en numerosas antologías. Su obra fue parcialmente traducida al inglés y al alemán. Ha coordinado talleres de escritura en distintas unidades penitenciarias, institutos de menores, hogares de ancianos, bibliotecas municipales y en forma privada, tarea que desarrolla hasta el presente. Ha diseñado y coordina actualmente el programa de trabajo “Palabra Virtual”, talleres de creación literaria a través de correo electrónico.




EN LOS BELLOS DÍAS DE NOVIEMBRE


 

dónde estabas cuando abrí la puerta
y un hombre me alargó sus dedos sudorosos
y me lamió con su mirada negra
y jadeó sobre mi palabras sucias
dónde estabas
dónde cuando me fui con él
cuando vestí de puta sólo para ofenderte
cuando sangre y hedí
cuando pedí perdón y caían mis lágrimas
sobre la punta de tus zapatos
dónde
dónde que era siempre tan lejos
tan fría
tan inmediatamente tarde
dónde que te llamé hasta quedar sorda
hasta romperme los dientes
hasta rajarme la vagina
dónde que en los bellos días de noviembre te llamé
en las lluvias de julio te llamé
te dejé papelitos debajo de la almohada
fotos despedazadas con los puños
secretos como gritos
dónde
que iba y volvía con tu nombre colgando de los ojos
y los ojos se me hicieron cadenas
y las cadenas se volvieron barcos
y los barcos se hundieron como ojos
en las profundidades de una noche tremenda


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