Laura Yasan. Poeta argentina nacida en Buenos Aires en
1960, concibe el poema como un acto de valentía y cree que esa fuerza reside en
el coraje de atreverse a decir, que la poesía es un arma y que para ser buena
debe ser belicosa, debe provocar, remover, maldecir. Piensa que los poemas que
sólo reflejan superficies pulidas, ámbitos donde el polvo y la humedad no tienen
cabida, son actos cobardes que no denuncian la realidad sino que la disfrazan.
Publicó los libros de poemas Doble de
alma (poemas, Tierra Firme, 1995). Cambiar las armas (poemas, Botella al
mar, 1997), Loba negra (poemas, La
bohemia, 1999 y Edit.Educa 1999), Cotillón para desesperados (poemas, La
bohemia, 2001), Tracción a sangre
(poemas, La bohemia, 2004), Ripio
(poemas, Grupo Editorial latinoamericano, 2007), y La llave Marilyn (Edit.Casa de las
Américas, Cuba, 2009 – Edic. del Dock, Argentina , 2010). Loba negra recibió el Premio Único de
Poesía EDUCA, Costa Rica, 1998, y el 3º Premio del Fondo Nacional de las Artes,
Buenos Aires, 1998. Cotillón para
desesperados recibió Mención especial del jurado en el IV Premio
Internacional de Poesía Ciudad de Medellín, Colombia. Su libro La llave Marilyn recibió en Cuba el
premio Casa de las Américas 2008. Colaboró en las revistas Sex-Humor y Ámbito Literario. Sus poemas fueron
publicados en diferentes revistas literarias del país y del exterior, como así
también en numerosas antologías. Su obra fue parcialmente traducida al inglés y
al alemán. Ha coordinado talleres de escritura en distintas unidades
penitenciarias, institutos de menores, hogares de ancianos, bibliotecas
municipales y en forma privada, tarea que desarrolla hasta el presente. Ha
diseñado y coordina actualmente el programa de trabajo “Palabra Virtual”,
talleres de creación literaria a través de correo electrónico.
EN LOS BELLOS DÍAS DE NOVIEMBRE
dónde estabas
cuando abrí la puerta
y un hombre me
alargó sus dedos sudorosos
y me lamió con su
mirada negra
y jadeó sobre mi
palabras sucias
dónde
estabas
dónde cuando me
fui con él
cuando vestí de
puta sólo para ofenderte
cuando sangre y
hedí
cuando pedí
perdón y caían mis lágrimas
sobre la punta de
tus zapatos
dónde
dónde que era
siempre tan lejos
tan
fría
tan
inmediatamente tarde
dónde que te
llamé hasta quedar sorda
hasta romperme
los dientes
hasta rajarme la
vagina
dónde que en los
bellos días de noviembre te llamé
en las lluvias de
julio te llamé
te dejé papelitos
debajo de la almohada
fotos
despedazadas con los puños
secretos como
gritos
dónde
que iba y volvía
con tu nombre colgando de los ojos
y los ojos se me
hicieron cadenas
y las cadenas se
volvieron barcos
y los barcos se
hundieron como ojos
en las
profundidades de una noche tremenda

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