UNA Y OTRA VEZ
Ven, acaríciame
cógeme por la cintura
como sólo tú
sabes hacerlo
bésame el cuello
justo ahí
en su base
donde me eriza la piel.
Sube tus manos
suavemente
a mis senos turgentes.
Ahora voltéame
rodéame firmemente
con esos brazos
tan fuertes.
Ven aquí, junto a mis labios
que ya no pueden más
y sólo anhelan los tuyos
una y otra vez.


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