Todo
permanece en su ser,
y el tiempo
existe con plena normalidad.
en cierta
ocasión desperté de un sueño,
posiblemente
algo profundo.
Me levanté,
como de costumbre,
sin percibir
nada viejo,
mientras todo
permanecía en su ser.
Al abrir la
mañana, un nuevo serpollo
me abrazó.
Sentí que
todo era apto en la vida
e
insuficiente para producir lluvia.
Del libro " Trozos de vida "

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