A
mi amigo Paco Garrido.
Despedida.
Tus
miradas
me
sabrán siempre
a
tardes
rociadas
de cafés exquisitos,
a
charlas
en
la puerta
de
cualquier iglesia de barrio,
a
música llena de paz
y
gozo.
Mis
torpes manos guiadas por el
corazón
amigo,
acariciaron
tus silencios,
con
olor a despedida,
a
disimulo de tristezas.
Del libro : Viaje Inesperado.
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