13 mayo 2013

Nieves Granero Sánchez


PRIMAVERA


Se involucra el rumor sordo del río
con la quietud ardiente del verano

prodigiosas cigarras
ensayan un concierto de alas estentóreas
proclaman el calor
auguran soles intransigentes
 
sonoridad extraña jugando contrapuntos
con el susurro impávido del río

las ramas de los chopos
tamizan la luz
y la sueltan
en manojos
sobre el torrente inestable

libélulas moradas paladean iridiscencias
sobre el vientre mineral
en dislocadas danzas dibujan ansiedades
confundiendo el rumbo
de cuatro mariposas
blancas
desconcertadas

violando el aire cálido
mi voz
canturrea una zamba
que habla de un grillo solitario
y de ceibos sangrantes.

1 comentario:

Juan Antonio Torrijo Latorre dijo...

Sensibilidad y silencio bullen dentro de ti hasta que te viertes en versos como agua clara de manantial.
Hermoso poema.