No me quieras poner la brida,quieréme libre,
porque me apresan sólo tus ojos
y me encadena sólo mi voluntad de amarte.
No me busques entre otras cosas,
búscame entre tus brazos
donde permanezco eternamente tuya,
sin ser de nadie.
Del libro: Cómo aprender a volar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario