Me acostumbre a la calma
esa que te envuelve
que apacigua el alma.
A no sentir
a respirar tan suavemente
que no permite el latir.
Me acostumbre a esa jaula
sin vientos ni tormentas
que perturben la mañana.
Atrás , luchas y pisadas en sospechas
el sentir del desaliento a tientas
esa que te envuelve
que apacigua el alma.
A no sentir
a respirar tan suavemente
que no permite el latir.
Me acostumbre a esa jaula
sin vientos ni tormentas
que perturben la mañana.
Atrás , luchas y pisadas en sospechas
el sentir del desaliento a tientas
agotadas las ganas y las fuerzas.
Finos hilos de metal encierran
refugio de dolor pasado
descanso y latir acompasado.
Finos hilos de metal encierran
refugio de dolor pasado
descanso y latir acompasado.

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