Mª Carmen gallego
Romance de unos ojos.
De unos bellos ojos verdes,
verdes como el olivar,
mis ojos se llegaron a enamorar.
Aquellos ojos verdes que no lograba olvidar.
Ojos verdes que iban dejando su huella en su lindo caminar.
Los buscaba y los buscaba, los quería cautivar.
Eran ojos caprichosos que no se dejaban mirar.
Mi corazón se aceleraba cada vez que los volvía a encontrar…
-¡Ay esos ojos verdes, que solo querían jugar!-
Mis ojos quedaron cegados por aquellos ojos verdes
que no pudieron embelesar.
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