19 agosto 2014

Mª Carmen gallego






Romance de unos ojos.

 De unos bellos ojos verdes,
 verdes como el olivar,
 mis ojos se llegaron a enamorar.
 Aquellos ojos verdes que no lograba olvidar.
 Ojos verdes que iban dejando su huella en su lindo caminar.
 Los buscaba y los buscaba, los quería cautivar.
 Eran ojos caprichosos que no se dejaban mirar.
 Mi corazón se aceleraba cada vez que los volvía a encontrar…
 -¡Ay esos ojos verdes, que solo querían jugar!-
 Mis ojos quedaron cegados por aquellos ojos verdes
 que no pudieron embelesar.

 


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