Haz el amor, no la guerra (en el original inglés Make love not war y en francés Faites l'amour, pas la guerre) es un lema o eslogan antimilitar asociado con la contracultura de la década de 1960 en los Estados Unidos. El lema Haz el amor, no la guerra fue usado por primera vez por quienes se oponían a la Guerra de Vietnam, pero desde entonces ha sido invocado en otras situaciones ya sea contra el sistema o contra la guerra -reivindicando el pacifismo y el antimilitarismo
Arquitectos sin frontera, médicos sin fronteras, farmacéuticos sin fronteras, maestros sin fronteras…Y también poetas, poemas y versos sin fronteras que sobrevuelan todos los espacios y visitan todas las trincheras para hacerle a los soldados intrépidas propuestas..
PRÁGMATICA PROPUESTA A UN SOLDADO PARA ACABAR UNA GUERRA
¿Y por qué no, soldado,
de multitud de inútiles guerras,
ahora que amanece de nuevo,
esta mañana,
sales de tu trinchera
y te arrancas en una desenfrenada carrera,
ladera abajo por la montaña,
levantando tus rodillas para darle velocidad a tu correr?
¿y por qué no te vas desprendiendo mientras tanto,
de tus estériles vestimentas de combate,
sin parar de correr,
arrojas primero el casco hacia lo alto,
que caiga lejos, donde tu no lo veas,
el fusil, la pistola y las granadas,
y después te desprendes con energía de tu canana,
y la precipitas al vacío inmundo,
de tu casaca, de tus pantalones y de tus botas?
¿Y por qué no, sin parar de correr, soldado,
y, ya desnudo todo,
de esta inservible vestimenta,
aceleras y levantando tus desvestidos brazos,
echas a volar
trazando círculos mágicos en el cielo,
cada vez más altos,
hasta divisar los pueblos en paz,
allá abajo,
donde los conflictos se resuelven
con argumentos y palabras ,
porque las bombas y las balas brillan por ausencia?
¿Y por qué no, prosigues en tu vuelo inacabado
y te lanzas en picado a la pradera,
hacia aquella partisana que hacia tí corre, dislocada,
y , valiéndoos de tu desnudez y la de ella,
os fundís en un abrazo frenético.
en una guerra sin fin de caricias y de besos,
a ver quien puede más, o tú o ella?
¿Y por qué no, en un revolcón de amor sin fin,
conjugáis los verbos más lascivos y lujuriosos
en todos los modos y todos los tiempos,
que el diccionario tuviera
sobre el nuevo verde, aún húmedo de esta mañana,
de la nueva primavera?
¿Y por qué no escribís con la yema de vuestros dedos y vuestros labios
el más hermoso de los poemas sobre la piel del otro,
despacio, muy despacio, hasta que anochezca,
para que, al veros, puedan bailar también y sonreír
todas las estrellas?

Soldado de inútiles guerras?
Imagínate que, al verte,
todos tus camaradas y nuevas partisanas
secundan tu propuesta
y la pradera, esta mañana, se llena de efluvios de amor
en vez de casquillos de bala y de granadas,
que siembran destrucción y miseria
¡Qué hermoso disparate!
Y los terribles señores de la guerra,
impecablemente vestidos de Armani,
esta locura contemplan
desde los salones de sus yates y palacios
en sus pantallas de plasma, inmensas…
Correrán locos a esconderse,
temerosos y desconcertados, a sus madrigueras…
O, tal vez, sólo tal vez,
se desnuden de trajes impecables
Y se unan a la fiesta.
¡¡¡Estás loco, poeta!!!
No, soldado, no, no, no…
No estoy loco,
Mi propuesta va en serio,
que me la sopló al oído esta madrugada
la madre Tierra,
haz el amor y no la guerra
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