Isabel Alamar
El invierno llegó muy frío
aquel año y envuelto o revuelto
en tristeza, los pájaros no querían
ya cantar ni alumbrar las estrellas,
pero entre todos hicimos un gran fuego
y nos pusimos en círculo y nos
dimos las manos y comenzamos
a contar uno por uno nuestras historias
y la noche era menos oscura entonces
y la luna como la vida mucho más llena
No hay comentarios:
Publicar un comentario