01 mayo 2016
Esther González Sánchez
ES POSIBLE
He llegado entre versos.
recortando el anclaje,
dulcemente feroz del beso que me debes.
Me acompaña una tarde de lluvia
y soy gota que enferma cuando cae de bruces
creciendo a la sustancia de pobreza
de un caminar descalzo
sobre tu edad sin número.
A veces te percibo.
Es posible que estés cerca de mí,
en una alerta de horas
donde habitaba el Tú, en amoroso arrullo.
Es posible que seas,
que suenes como sangre dividida
en aguas de un Mar Rojo
o frente de Jordán
animando la vida de un Mar Muerto.
¡Todo se arremolina en ti
como un nudo de albatros y avecillas sin nombre,
cuando bebo en la garra de tus ojos
y llevo en su salvaje, a mi garganta,
el último bocado de amor que me regalas!
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