Zapatos
que descansan en hileras
o
estallan fragmentados por el frío
antes
de romperse en extraños paraísos
de reflectores
o
huyen del modo en que huyen
los
vagabundos de sus recuerdos
entre
estelas de olor a caucho quemado
y
vino agrio hasta la náusea
sabemos
que las fronteras queman
como
espinas en los labios
o
rezan que el cielo descienda
sobre
nosotros
beberemos
el agua de los ríos
y descenderá el maná
como
si nunca hubiéramos muerto
están
los que golpearon las puertas
en
áreas de silencio
de
las estaciones ferroviarias
los
que desataron la ira de los dioses
y
murieron carbonizados
(era fácil rebelarse pero no)
los
que siempre dieron la espalda a la melancolía
y nunca pertenecieron a nadie.
1 comentario:
El poema corresponde a "Reconstrucciones" que en su primera parte denuncia y pone la mirada en los refugiados.
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