07 julio 2008

Poema de Pablo Neruda

Hemos perdido aún este crepúsculo.

Nadie nos vió esta tarde con las manos unidas

mientras la noche azul caía sobre el mundo.

He visto desde mi ventana

la fiesta del poniente en los cerros lejanos.

A veces como una moneda

se encendía un pedazo de sal entre mis manos.

Yo te recordaba con el corazón apretado

de esa tristeza que tú me conoces.

Entonces,

dónde estabas?

Entre qué gentes?

Diciendo qué palabras?

Por qué se me vendrá todo el amor de golpe

cuando me siento triste y te siento lejana?

Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo

y como un perro herido,

a mis piés rodó mi copa.

Siempre,

siempre te alejas en las tardes

hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.

Jose Merce, Te pintaré

02 julio 2008

POEMA DE BENITA PAREDES RIVAS



Herida.


Toma tus cabellos
tus alas rotas,
tu maleta vieja.

Abrígate con el frío
de la oquedad.

Toma tu rostro
Colócatelo en la parte
anterior del cráneo.

Aprieta tu pecho sutil fuerte.

Alzate de nuevo en los hombros
del titán que no pudiste
vencer.

Limpié el polvo,
escupo el lodo que mordí
Me lavo las manos con las lágrimas
de dudas que navegan
En la pila de barro de donde vengo.

Rompe las suturas que no
sirve de nada tapar la vida
.
Foto de Werner Bischof

POEMA DE GIOCONDA BELLI



AMOR EN DOS TIEMPOS


I

Mi pedazo de dulce de alfajor de almendra


mi pájaro carpintero serpiente emplumada


colibrí picoteando mi flor bebiendo mi miel


sorbiendo mi azúcar tocándome la tierra


el anturio la cueva la mansión de los atardeceres


el trueno de los mares barco de vela


legión de pájaros gaviota rasante níspero dulce


palmera naciéndome playas en las piernas


alto cocotero tembloroso obelisco de mi perdición


tótem de mis tabúes laurel sauce llorón


espuma contra mi piel lluvia manantial


cascada en mi cauce celo de mis andares


luz de tus ojos brisa sobre mis pechos


venado juguetón de mi selva de madreselva y musgo


centinela de mi risa guardián de los latidos


castañuela cencerro gozo de mi cielo rosa


dode carne de mujer mi hombre vos único talismán


embrujo de mis pétalos desérticos vení otra vez


llename pegame contra tu puerto de olas roncasl


lename de tu blanca ternura silenciame los gritos


dejame desparramada mujer.




II




Campanas sonidos ulular de sirenas


suelto las riendas galopo carcajadas


pongo fuera de juego las murallasl


os diques caen hechos pedazos salto verde


la esperanza el cielo azul sonoros horizontes


que abren vientos para dejarme pasar:


«Abran paso a la mujer que no temió las mareas del amor


ni los huracanes del desprecio»


Venció el vino añejo el tinto el blanco


salieron brotaron las uvas con su piel suave


redondez de tus dedos llovés sobre mí


lavás tristeza reconstruís faros bibliotecas


de viejos libros con hermosas imágenes


me devolvés el gato risón Alicia el conejo


el sombrero loco los enanos de Blancanieves


el lodo entre los dedos el hálito de infancia


estás en la centella en la ventana desde donde


nace el árbol trompo tacitas te quiero te toco


te descubro caballo gato luciérnaga pipilacha


hombre desnudo diáfano tambor trompeta


hago música


bailo taconeo me desnudo te envuelvo


me envuelves


besos besos besos besos besos besos besos besos


silencio sueño.



Poema de Nat Gaete

Stand-by

cansa ser letra


ser palabra ser locura


la invisibilidad persiste


como un amante psicótico


que se niega a abandonar la piel


de quien no le desea


cansa lamer letras


lamer bocas besar cadáveres


cansa

Foto de : Fabiosguazz