01 marzo 2015

Ana García Briones









En una tierra
sembrada de silencios
renacen los hombres invisibles
hartos de injusticias.

En el umbral del dolor
y la paciencia
nacen las alas del mundo
los atajos
hacia las avenidas
de la esperanza.


Del libro : Partos de luz

José Manuel Caballero Bonald





En mi aposento, asaltado a veces
por el hosco lebrel
de la esperanza, palpando
entre mis manos su vaho turbador,
juzgo ahora
mi propia aspiración a la alegría.

¿Podrá existir (digo en la noche)
una palabra, la única
sobreviviente, donde pueda
almacenar mis sueños, defenderlos
de toda vanidad, irlos
purificando en mi interior
tiranía callada, reagruparlos
en una misma fuente igualatoria?

Pero estoy solo frente
al llamamiento del mundo: amo
su fundación, vigilo
sus mudanzas, trabajo cada día
en las contestaciones
de mi propia experiencia, junto
mi vida en  un papel.
          Y las palabras,
al borde de ser dichas, próximas
ya a mi sueño, pretenden
suplantarme: soy el azar
que se traduce en vano. (Nadie
puede ser el espejo de sí mismo.)

Feliz aquel que nunca 
puso nombre a su vida.

Waclaw Wantuch



Exaltación del amor fisico en el arte




Brenda Lopez Soler








infantilmente me oculto detrás de las palabras
como cuando contaba cuentos de una niña por el bosque
y me hago tan bulnerable como ayer
era tan fácil verme que nadie vió nada

como hoy y todo lo que me queda por llorar entre los árboles.

Leopoldo María Panero





La maldad nace de la supresión hipócrita del gozo

Una cucaracha recorre el jardín húmedo
de mi chambre y circula por entre las botellas
vacías:
la miro a los ojos y veo tus dos ojos
azules, madre mía.
Y cantas, cantas por las noches parecida a la locura,
velas
con tu maldición para que no me caiga dormido,
para que no me olvide
y esté despierto para siempre frente a tus
dos ojos
azules, madre mía.

"Poesía" 1970 - 1985