Avaricia.
Vosotros nunca sabréis
la tristeza que aporta
a sus vidas la miseria,
para los todopoderosos,
para los que gobiernan
todos los días son:
días de circo y feria.
Nunca habéis conocido
el dolor que provoca
en el alma del que sufre
la penuria del día a día.
Poner la mano cabizbajo
soportando la vergüenza,
masticando hacia adentro
la ira, de años sin trabajo
y los hijos escasos de todo
hasta de sueños, sin nada
para llevarse a la boca.
Pobres del mundo, mirad:
como los que nos dominan
son, felices en su avaricia.
si un día
encuentras un lugar
por ahí
con mucha huerta
buena hierba
y no es cementerio
avísame
la soledad
de un piso
cierra puertas
ventanas
y tiene demasiados
silencios
necesito espacio
para ensuciarme las manos
Solo por eso
Con vos quiero tener un día de sol aun con nubes
Con vos quiero contornear la llanura de las dudas
Con vos quiero recorrer los senderos que pise una vez
Con vos quiero llevar las manos llenas de futuro
Con vos quiero convencer al saldo de mi vida
Con vos me recojo en los relojes de otras horas
Porque te quiero así, sin dobleces, como el pan casero
Porque te quiero como esas salsas que hago a veces
Como las plantas que crecen en mi patio
Son así mis sensaciones, mis temblores mas íntimos
Con vos renuevo el llanto, la boca se me seca
Con vos canto sin cantar, bailo locamente y me sonrojo
Con vos soy uno, dos y tantos hombres que me habitan
Por eso te escribo, por eso te extraño, por eso te acaricio
Por eso pienso en vos, cuando ya ni pensaba en nadie
Aunque no te lo diga, aunque me calle, debes saberlo
Con vos ire en puntas de pie, para no despertarme
Para no despertarte, simplemente para soñar ser feliz
Aterrizando en el verde que estoy preparando en tu vida
Con jazmines azoricos, flores de colores y este abrazo
El mismo que deseo desde mi juventud, cuando aun no eras
Por eso no encuentro palabras, solo susurros de mi amor
Por eso me callo en un mar de dudas amenazantes y voy
Por todo, con los dolores del tiempo, las sonrisas del sol
Estoy entregándote este pedazo grande de mí, apenas mi alma
Y ya estoy grande para mentirme, para desear lo no deseado
Por eso y por tantas cosas que me ocurren a diario
Renuevo el abrazo viejo y lo titulo con tu nombre
Cuando anochezca
El desnudo de la piel
Las huellas de unos dedos
Haces de luz sobre la espalda
Hasta suceder entre los labios
Al límite las lenguas
Acaecera el silencio
Para dejarnos mudos