02 febrero 2018

Luis Ricardo Suárez Fernández




EL POETA PIJO
POEMA 33


LOS PIES


Han mejorado la playa,
la antigua fila unidireccional de tablas
para penetrar en la arena
se ha convertido en un candelabro judío.
Los pies ya pueden elegir su destino.
Pueden depositar papilomas,
chicles pegados en las chanclas,
azul desteñido del sudor de los zapatos nuevos,
y hasta limpieza de una ducha reciente.
Allí van unos que sueñan con tener novio.
Por allá otros que piensan en dejarlo.
Detrás, aquellos acostumbrados a dar paso.
Los pies rara vez se parecen a sus amos,
van por libre.
Deberíamos guardar fotos de los pies
para enseñárselos a los compañeros de oficina,
dicen más que los paisajes.
Pies mojados,
croquetas de arena recién hechas.
Esos pies mienten a Hacienda.
Los siguientes, también.
Aquellos blanquitos acaban de llegar,
parecen de enfermera.
Ahora tocan los lentos,
los que acumulan vida.
Son los pies
una tarjeta de visita indeseada,
la negación del vuelo.
Esclavos pares de voluntad,
siempre obligados a caminar unidos.
Los pies,
el sexo a ras del suelo.



La Antilla, 8 de Julio de 2.006
Y ME PREGUNTO:
¿Por qué no nos escandaliza que se nos vean los pies?

Y ME CONTESTO:
Porque por algún lugar tenemos que empezar a desnudarnos.


Teresa Antares


Simplemente,
abrieron sus dedos como alas;
lejos de pensar en el vuelo.

Y fue la caricia.





01 febrero 2018

Walt Whitman,




Cuando escuché al docto astrónomo...
Cuando escuché al docto astrónomo,
cuando me presentaron en columnas
las pruebas y guarismos,
cuando me mostraron las tablas y diagramas
para medir, sumar y dividir,
cuando escuché al astrónomo discurrir
con gran aplauso de la sala,
qué pronto me sentí inexplicablemente
hastiado,
hasta que me escabullí de mi asiento y
me fui a caminar solo,
en el húmedo y místico aire nocturno,
mirando de rato en rato,
en silencio perfecto a las estrellas.

Ana Vivero Megías.




Es demasiado pronto para escribir
demasiado pronto para vivir

El sol aún no asoma su nariz
entre las lejanas montañas
y a mí se me deshacen los dedos
como gotas de agua,
hijos del hielo
en un día de verano

Infinitas son las palabras
que rondan los caminos de mis sueños
pero una sola me late en el corazón
como baqueta ávida de música

No puedo, hoy no puedo
encontrar el eje de tu poema
y me debato entre la vida herida de un verso
y el amor que dentro de mí quema

Hoy no podré decirte, amor,
cuántos ojos tiene la lluvia
ni de dónde nace la luz de las estrellas

Hoy, golpeando con saña los ríos rojos
de mis sangrantes venas
sólo encuentro la palabra tú
tú, el mundo
tú, la risa,
tú, la muerte,
tú, la vida
tú, meridiano de mi luz
tú, sólo tú
y la ínfima pizca que queda de mí,
perdida,
en un invisible poema.



Louky Bersianik -

Louky Bersianik, El canto de la inconsolable






Fotografía de Elina Brotherus (Helsinki, Finlandia, 1972)


EL CANTO DE LA INCONSOLABLE

No quiero volarme los sesos
No quiero cortarme las venas
No quiero meterme un plomazo
No hay holocausto en mis proyectos

No quiero arrojar mi esqueleto
Desde el monumento al suicidio
Ni dormirme sin dejar huella
No quiero colgarme de un clavo

No quiero cortocircuitos en la bañera
No quiero beberme el tanque del gas
Pero amo el agua

Avertine decía

¡Y soy la inconsolable!
Sabías tú sabías tú
Que no he NACIDO
Y estoy inconsolable
Pero amo el agua

Avertine decía

Me envuelve toda
Por todos lados me toca
Me conmueve
El agua es mi cuna

No me gusta la balística
Ni las tomas eléctricas
Ni las agujas mágicas
Ni los barbitúricos

No me gustan las armas
Ni los nudos ni las cuerdas
Ni las navajas de rasurar
Ni las píldoras de esperanza

No me gustan las bodas de sangre
No me gustan los baños de tumba
Ni la idea de ser aplastada
Por un vagón de metro
Pero amo el agua

Avertine decía

Y soy la inconsolable
el agua es mi aro de juego

Y arremolinándose
Y respirando un aire
Cargado de nervios y rosas
Avertine parte hacia la mar
Prematuramente embarazada
De sus huesos


BONUS TRACK



"...Para poder entrar en la historia,
las mujeres necesitan sus propios textos."