23 septiembre 2011
Angela Botero,
De todas maneras
Cualquier tarde
La magia termina.
Se acaba.
Hay dentro un vacío.
Nada!
Hemos abusado y sin
Presentirlo siquiera
Estamos ahí,
A un lado
Pero por ser como somos,
Extendemos las manos
Seguros de que todo
Nacerá un día,
Con el sol.
Muy temprano.
María García Zambrano
María García Zambrano (Elda, 1973) es periodista, poeta y profesora de español. Ha realizado estudios de doctorado en literatura en París y Lima, y talleres literarios en Sevilla, Buenos Aires y Madrid, con poetas como Ángel Leiva, Gabriela Yocco, Ivonne Bordelois o Hugo Mujica.
Sus poemas han aparecido publicados en varias antologías como "Poetas del encuentro" o "Siete poetas de Petrer" y en revistas como "Re-volver" o "Asparkía".
En marzo de 2007 publica su primer libro, "El sentido de este viaje", que recoge tres poemarios galardonados con el premio de poesía “Paco Mollá” de Petrer.
En la actualidad, pertenece al grupo poético Compartir Poesía, de la Fundación Entredós, y coordina el taller literario Al filo de la palabra en Madrid, donde reside.
PROHIBIDO DECIR AMAR EN UN POEMA
Hay algo singular en tus facciones,
la foto de esa hora, necesaria,
después de naufragar en aquel charco.
Envuelta en ese celofán oscuro
que cubre con tu cuerpo la jornada,
has podido llegar hasta mi miedo.
Los días sin demonio se suceden.
Los trenes se detienen en tu boca.
La mancha de la blusa es invisible.
No quiero pronunciar el verbo dulce
pero este recorrido lo contiene.
Sus poemas han aparecido publicados en varias antologías como "Poetas del encuentro" o "Siete poetas de Petrer" y en revistas como "Re-volver" o "Asparkía".
En marzo de 2007 publica su primer libro, "El sentido de este viaje", que recoge tres poemarios galardonados con el premio de poesía “Paco Mollá” de Petrer.
En la actualidad, pertenece al grupo poético Compartir Poesía, de la Fundación Entredós, y coordina el taller literario Al filo de la palabra en Madrid, donde reside.
PROHIBIDO DECIR AMAR EN UN POEMA
Hay algo singular en tus facciones,
la foto de esa hora, necesaria,
después de naufragar en aquel charco.
Envuelta en ese celofán oscuro
que cubre con tu cuerpo la jornada,
has podido llegar hasta mi miedo.
Los días sin demonio se suceden.
Los trenes se detienen en tu boca.
La mancha de la blusa es invisible.
No quiero pronunciar el verbo dulce
pero este recorrido lo contiene.
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