No digo lo que pienso, por los niños.
No lloro delante de los niños.
Celebro las Navidades Corte Inglés, por los niños.
No me separo, por los niños.
Qué bueno es que haya niños
para echarles la culpa
y seguir…
La vida es un poema incesante.
Un relámpago que persiste,
anclaje mágico.
Permanecer en vela.
Decir.
Preguntar.
Saber.
Para qué mirar atrás...
y contemplar la estela blanca de los besos,
si no hay entre instantes
más frontera que la luz que llevo conmigo.
Y querer que sea tuya.
Mi vida,
os la puedo contar en dos palabras:
Un patio
y un trocito de cielo
por donde a veces pasan
una nube perdida
y algún pájaro huyendo de sus alas.
Nana palestina
Duerme, pequeño mío,
Ven a mis brazos,
Oye sólo mis palabras
Ven niñoamor,
que no hay nadie en la tierra de Dios
que no hay Dios en la tierra de nadie.
Es tiempo de limones
membrillos y naranjas
de la acidez del olvido
ya no tengo nada
que evoque tus manos
sólo un aire fantasmal
que es el recuerdo.
Desato los árboles de la memoria
y recolecto los frutos
para el túnel
de la despedida.
Si alguien me abrazara
tendría entre sus brazos
una nube de agua.
Del poemario inédito "Sudor de un paisaje"