18 abril 2019

Cristina Liso





A TRAVÉS DE TUS OJOS



Si yo pudiera mirar por tus ojos,
si pudiera atravesar su dulzura
contemplaría
sentada los amaneceres,
sabría la medida exacta de las cosas,
escucharía sólo la música de los pájaros,
y dejaría al tiempo derramarse sin prisa.

Pero ya sabes,
el miedo hace su nido entre mis ojos
y confundida
busco el cabo que me une a tierra,
buceo por las calles,
interpreto los sueños,
y lloro por el borde de tu boca
ahogada por el tiempo que me alcanza.




Aurelio González Ovies



   



Soy el desesperado, la palabra sin ecos,
el que lo perdió todo y el que todo lo tuvo.
PABLO NERUDA
Mi voz es el paisaje
que va echando de menos
las cosas que he perdido.
He nacido en un pueblo
y en el anonimato.
Mi vida se resume en aquel calendario
de números granates
donde mi madre iba
apuntando los partos de las vacas
y visitas al médico.
Fui más feliz que pobre
porque quien no conoce la abundancia
valora las minucias y los pájaros.
Desde niño la hora de las gaviotas
viene siendo mi reino
y el mar un no sé qué
-eternidad dios alma-
donde muero un momento cada día.
Así me veo ahora
cuando ya las gaviotas no conocen mi nombre
y la higuera envejece sobre la sed del pozo.
Mi casa, mis amigos, los míos, los de nadie.
¡Qué pronto somos soledad!

(La hora de las gaviotas)

Dolor Elvissa








Mi madre conserva
en un sudario de papel,
la partida de defunción
de mi hermano.
Cada tanto tiempo,
cuando le puede la nostalgia
y empiezan las dudas,
la desenvuelve con delicadeza,
y la leé una y mil veces.
Así comprueba,
con la rúbrica de un juez,
que lo ahí escrito,
lo que ahí se narra...
fue verdad.







17 abril 2019

Julio Cortázar,






Qué vanidad imaginar
que puedo darte todo, el amor y la dicha,
itinerarios, música, juguetes.
Es cierto que es así:
todo lo mío te lo doy, es cierto,
pero todo lo mío no te basta
como a mí no me basta que me des
todo lo tuyo.

Por eso no seremos nunca
la pareja perfecta, la tarjeta postal,
si no somos capaces de aceptar
que sólo en la aritmética
el dos nace del uno más el uno.

Por ahí un papelito
que solamente dice:


Siempre fuiste mi espejo,
quiero decir que para verme tenía que mirarte

Soledad Jordano Cabanillas ©




Y para qué más
si no ha de hacer falta
si con las miradas sobra,
si con el leve roce
una breve caricia,
el instante
se hace eterno en unos labios...

Hola amor cómo estás?!