A MARTÍN
No habrá lluvia de miedo,
ni ojos en la puerta.
Pintaremos la cebra
de color azul,
coseré los regaños para
ponerlos
de adorno en un cuadro;
pero no podré hacer nada
por tu soledad.
Tu madre estará
detrás del ojo de la
cerradura,
la oirás pisando con locura sus
cenizas.
Mi pequeño lobo
estepario...
guardaré tu destino
para que no rompan tu
poesía;
no dejaré que destrocen
nuestro búfalo rosa.


1 comentario:
una poesía muy contemporanea con imagenes fuertes pero poeticas.
me gustan mucho sus metaforas.
es muy sewnsual.
Hains Shubert
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