18 octubre 2018

Eva García Madueño




Aún te puedo ver cuando -al cerrar los ojos-
evoco pedacitos del legado
por ti depositado con esmero
en las aguas azules de mi pecho.

Una pompa de jabón
una ola
la nube -que escapó de mi cabeza-
la estrella que cada noche prendías
-para que no tuviera miedo
a la oscuridad-

Aquel pedacito de arco iris
que me regalaste
después de jugar a saltar
en los charcos.

El atardecer de tu sonrisa.
Y los columpios.
Y así -con la mirada hacia dentro-
inhalo profundamente
y en el centro de mi corazón
aún puedo sentir tu fragancia

la calidez de tu mirada
y tu amor.



(a mi madrina)

2 comentarios:

Ernesto. dijo...

...a nuestras madrinas.

Abrazos.

Eva dijo...

Abrazo inmenso para ti, Ernesto.