03 octubre 2009

Matt Monro - Alguien Canto (The Music Played)

Gioconda Belli




Del qué hacer con estos poemas





Pienso que juntaré mis poemas,
agarrados como una fila de huracanes
y haré un libro desafiante y bello para vos.
Un libro donde estaremos felices
o ariscos como gatos discutiendo,
un libro que flote en el tiempo de tu tiempo
y que podas enseñar a tus nietos
y decirles:



"Miren como me amó esta mujer",
con orgullo de macho idolatrado.





Imagen de Alicia Calero Cervera

Abrazos de náufrago

Desde la ventana de nuestro blog, queremos compartir con todos nuestros amigos este tercer libro“ Abrazos de Náufrago “ de la colección “Poesía en la distancia “, así iremos abriendo, poco a poco, las páginas del mismo.




Ángela Serna * Lupe García Araya

También yo cerré la puerta
a la nostalgia,
bebí el vaso del olvido
y reconocí en aquel vacío
algo parecido a la incertidumbre.
Entonces, sentí el escalofrío de la Muerte.

Vi tus zapatos
colgados en la pared
y los silencios persiguiéndote
como enredadera
en los balcones.

Sentí cómo la noche
tensaba la cuerda de tu voz
y el tenue fieltro de tus guantes
revolviéndose en la sombra del ángulo
más oscuro del salón

El tiempo se detuvo
con olor a canela.
Guardé un trozo de cielo,
donde cada domingo pinto
el color de la semana.


Girapoema

MORIR POR NADA


Y vi cerrar sus ojos, último aliento
de una voz desesperada,
mientras algunos se llenan la boca
otros no comen nada,
le vi llorar sin lágrimas, y el llanto
cubrió de pena mi alma...

Le vi pedir perdón, siendo inocente,
juntó sus manos mutiladas,
escuché el latido de un corazón
que poco a poco se apagaba,
entre risas, vejaciones, y un cañón
que a su pobre vida apuntaba...

Y vi en su interior, entre la guerra,
un símbolo de amor, una palabra,
y en paz así quedó, tirado en la tierra
que antes era suya, morir por nada,
mientras los auténticos culpables
se llenan los bolsillos, y duermen en su cama...

Juan García Sánchez- España


02 octubre 2009

DOMINGO LÓPEZ

Vive


en el parque y


de la beneficencia


tiene cincuenta años y


los dientes podridos


y le gusta el fino, el buen flamenco


y las piernas de las enfermeras


cuando acude algunas tardes


a las urgencias del ambulatorio cercano


quejándose con mucho teatro


de una nueva mordedura


de la soledad.


Publicado en Dulce Arsénico