24 diciembre 2013

Ana García Briones. Copyright ©






He visto rostros
con alma de pájaro,
que levantan el vuelo
como aves migratorias.

Son furtivos del silencio,
que entre el aire y las hojas
buscan nido.

Caminan por sendas oscuras,
y se acercan a fuentes

que manen agua.

Libres,
en extrañas circunstancias,
en su soledad ligera
y en su sosiego dulce.
Tendidos junto a ríos,
mares y pantanos,
ahogan tempestades.

Navegan por corrientes estrechas,
estremeciendo las tardes,
con versos,
alumbrando las sombras
para alcanzar la luz.

Traficantes de sueños ,
contaminados de madrugadas
y desvelos,
perdidos en las realidades más hondas
de la desolación .

He visto sus miradas,
están perdidas,
su sed es la palabra.
Es el trágico ocio
del poeta.


23 diciembre 2013

• Sonia Martínez Requejo •





TIC, TAC, TIC, TAC

Cuando nací...
mi cabeza y mi corazón se hallaban próximos,
tan próximos
que era imposible distinguirlos.
No acertaba a saber
si sentía lo que pensaba
o pensaba lo que sentía.
Para no confundir los latidos
con los devaneos de alguna neurona loca
acercaba la cabeza al pecho
y me quedaba oyendo
los bombeos de mi corazón ligero
tic tac tic tac...
Era fabuloso poder
ir de aquí a allá
huyendo de la sensatez
con mi cabeza y mi corazón unidos.
Pero el tiempo me cambió,
mi cuerpo fue creciendo,
mi cuello se irguió
para alejar mi cabeza de mi corazón.
Ahora los sentimientos y la razón
no se conocen,
por razones de altura
dejaron de mezclarse.


Del libro : Silencios encontrados.
Colección : Poesía en la distancia
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Eugenio Montejo

Cuando el amor no dice la última palabra



Cuando algo nuestro intacto
se funde y me confunde
-somos uno en dos partes
que sufren por su cuenta-,
desesperadamente algo nuestro se busca
sin ayuda de nada algo nuestro se encuentra.

La unión se realiza,
la ausencia no atormenta,
el dolor se desmaya,
el silencio se expresa
-cuando el amor no dice
la única palabra
está escrito el poema-.

Alto profundo es esto que nos une,
esto que nos devora y que nos crea;
ya se puede vivir
teniendo el alma
cogida por el alma
del que esperas;

pena es tener tan sólo una vida
-sólo una vida es poco
para esto
de querer sin recompensa-.

Gloria Fuertes

Cuando el amor no dice la última palabra



Cuando algo nuestro intacto
se funde y me confunde
-somos uno en dos partes
que sufren por su cuenta-,
desesperadamente algo nuestro se busca
sin ayuda de nada algo nuestro se encuentra.

La unión se realiza,
la ausencia no atormenta,
el dolor se desmaya,
el silencio se expresa
-cuando el amor no dice
la única palabra
está escrito el poema-.

Alto profundo es esto que nos une,
esto que nos devora y que nos crea;
ya se puede vivir
teniendo el alma
cogida por el alma
del que esperas;

pena es tener tan sólo una vida
-sólo una vida es poco
para esto
de querer sin recompensa-.

Paula Ilabaca






La hermana

primero veo que se le abulta el vientre cuando camina luego veo que viene que lleva una bolsa pesada que se queja a cada paso entonces yo me acerco y le doy un beso en su mano me acerco y le doy mi boleto de micro de la buena suerte un corazón de ágata que me había regalado mi papi a los quince un mineral de cuarzo que guardo en mi chauchera. la miro venir y siento que cada mujer es la misma que yo y esta seríamos lo mismo en un estado así. la miro venir y le doy un beso en la frente le paso una chapita de la virgen que me había robado de un maletín cristiano que había una vez en mi casa. le digo al oído que da lo mismo da lo mismo cabrita da lo mismo que estés así si algo te falta yo te lo daré si algo quieres yo te presto ropa yo estaré ahí tu cabro será mi cabro mi niño mi corazón de melón. dejamos el pasaje y el consultorio repleto de gente tomo sus bolsas y deja de quejarse hermanita hermanita mía preciosa corazoncito de ágata de cuarzo nunca te dejaré.