22 diciembre 2017

Javier Sánchez Durán




Recuerda que te espero
en aquel meandro del estero
que sabemos de memoria,
allí donde, cuando baja la marea,
una muchedumbre de correlimos inquietos

andan con rapidez inusitada de acá para allá
sobre el barro perpetuo de la orilla.
Recuerda también
que me gusta suelto tu pelo
y aquel vestido claro, ligero,
que se balancea con la simple brisa de la mañana.
Tráete contigo tu mirada rotunda
y la palma de tus manos que despiertan la sed en mis mejillas
y la evocación persistente de tus dedos…
Las copas de los pinos lloran recuerdos,
tuyos y míos,
mientras se dejan peinar por el viento.
La mañana está azul y hace frío,
un frío negro que se me cuela dentro,
y te sueño…





21 diciembre 2017

Paola Ferrari








Y desgajarme entre la tinta por no saberte en mi sangre
Repetir epitafios por no verme morir en las estrofas de aquellos versos perdidos
en la voz arañada de este felino que me habita sin consciencia
Al cual le queda solo una vida
y querer vivirla contigo.
Me entierro y razgo las letras que no pudieron conquistarte
Corazon inerte que dice quedarse inmovil
Cuando la miel de su risa
Solo sabe dar vida
a otro corazon desengañado
pretendiendo volar entre las estrellas
y el cobijo tan anhelado de tu hombro
¿ Cuando los pajaros podran dejar sus jaulas
en el destino arbolado y ambar de la luz que nunca ha podido verse?
¿cuando el almibar de tu voz sin murallas?
¿cuando la vida?
¿Cuando?
Me pregunto en esta ultima vida...
¿Cuando yo?
Ya estare lejos
para que no me niegues tres veces
antes que el gallo cante..





Fuentes profanas.

Ángel González






"No vas tú por el río:
es el río el que anda
detrás de ti, buscando en ti
el reflejo, mirándose en tu espalda.
Si vas deprisa, el río se apresura,

si vas despacio, el agua se remansa."

Nuria González Carrillo

ELEGÍACA

I

Como prisión a lo largo de la garganta,
se queda atravesada la certeza de la no vida,
como aroma perecedero se evapora.
Jugamos a la sonrisa con calaveras envueltas en piel,
jugamos a la belleza: Los gusanos forman corona.
El aire se torna pesado, receloso, espeso,
el cuerpo de hierro.
Mientras en el fondo de la mente toda esperanza es pagadera por insustancial,
vuelven a golpear de nuevo, una, mil veces,
mientras la realidad cruda se impone tan irreal como ella sola sabe ser.
La vida, milonga asechante,
estéril piedra de cáñamo rota,
donde el nudo succionado de la base de la garganta baja y sube,
toda cosa imposible puede ser tornada real,
como la punzada de frío y calor recorriendo el espinazo,
¿Cómo cerrar la puerta al pasado, cuando fue el fragmento feliz?
aun sabiendo que debes pagar el precio de seguir.
Hoy soy sabedora de merecer una vida de besos,
los tuyos, tus besos.
No, tu ya estas muerto, 
mis besos, lo míos...sin ti.




Nuria González Carrillo ( Derechos registrados, poemario :A Dentelladas )


20 diciembre 2017