11 junio 2014

Alejandra Fernández Fuenzalida.




QUIERO QUE ME TOQUES EL PELO

Quiero que vengas ami casa,
que me toques el pelo.
Sentir la salida de mis pensamientos
por un desorden ordenado.
Y la calidez de las complejas hebras
enredarse en tus dedos para darte aliento.
Quiero que me toques el pelo,
en esta tarde de insectos dormidos
y caracoles por barandales de invierno.
Quiero el fuego de tu boca,
esparcido por el frío circundante.
Quiero mi pelo en tu pretexto,
mi desnudez en tu encanto relativo y repetitivo,
un obra de arte inédita
y el agua de tu boca helando la fiebre
con maestro consagrado a su obra sin terminar.
Quiero que vengas a mi casa
la de la esquina azul de cortinas
almidonadas en ollas de cobre vendidas por gitanos,
y tenedores rescatados de salitreras muertas
y escondidos en el Norte viejo, en el Norte enfermo.
Quiero que te enredes hasta el deseo del no deseo,
como sería tener la suerte de una bitácora secreta,
o ser la brújula perdida de nosotros mirándonos.
Lámparas sin lumbre, velas acabadas.
Quiero que me toques el pelo,
y en un simple gesto imprevisto,
recrearte junto a mí
en esas puertas azules
envidiosas de mi pelo tuyo.

María A Fernández F
— con Alejandra Fernández Fuenzalida.

1 comentario:

joao traguedo dijo...

corre corre meu amor,nao percas o teu tempo precioso,nao te deixes adormecer porque a vida tem a um fio muito fino e pode acabar de um memento ao outro sem apelo nem agravo e podes nao re tido tempo de realizar os teus sonhos né???