28 agosto 2012
Lupe García Araya
Hubiera sido distinta la tarde
con una lluvia en el alma
y un silencio en el cuerpo.
Esos besos que no siento
me matarán algún día dulcemente.
¡Qué soledad mediocre
intentando buscar el mar!
Anochece y me siento sonámbula, absurda,
salpicando dolor
entre charcos deshabitados.Del libro : Imágenes de agua y tiempo
Almudena Guzmán
Poeta española nacida en Madrid en 1964.
Licenciada en Filología Hispánica, obtuvo su Doctorado con una tesis sobre Francisco de Quevedo.
Su obra poética tiene una marcada tendencia neo-surrealista con una gran expresión de la sensualidad reflejada
en un lenguaje sincero y natural.
Colabora habitualmente con artículos de opinión en el diario ABC.
Entre las distinciones obtenidas figuran el accésit del Premio de Poesía Puerta del Sol en 1981, el Premio de Poesía
Altair en 1984, el accésit del Premio Hiperión de Poesía en 1986 y el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla
en 1988.
De su obra se destacan: «Poemas de Lida Sal» en 1981, «La playa del olvido» en 1984, «Usted» en 1989,
«El libro de Tamar» en 1989 y «Calendario». ©
Esto ya va mejor...
Esto ya va mejor.
Ya no le tengo miedo.
Y me complace que usted,
como quien no quiere la cosa,
haya fijado el barniz de sus ojos en mis piernas.
Jose Manuel Caballero Bonald,

Por el camino se me
van cayendo
frutas podridas de
la mano
y voy dejando
manchas de tristeza en el polvo
donde quiera que
piso;
un pájaro amanece
ante mis ojos
y en seguida
anochece entre sus alas;
la asamblea de
hormigas se disuelve
cuando en mí la
tormenta se aproxima;
el sol calienta al
mar en unas lágrimas
que en el camino
enciende mi presencia;
la desnudez del campo va
vistiéndose
según van mis
miradas acosándole
y el viento hace
estallar
una guerra civil
entre las hierbas.
Noticia triste de
mi cuerpo dictan
las verdes amapolas
en capullo,
la codorniz se
espanta
y asusta al macho
con historias mías.
que solía vestirme
cuando entonces:
clámide con las
voces de los pájaros,
el graznido del
cuervo, la carrera veloz de la raposa
–a la que llaman
zorra mis parientes–,
del arroyo que un
día se llevaba mis pasos
y de olores de jara
y de romero
hace tanto
tejida.
Días de mi
ascensión, cuando el lagarto
solía conocer mis
intenciones,
cuando solía la
retama
pedirme venia para
echar raíces,
cuando algún
cazador me confundió
con una piedra viva
entre las piedras.
Pero yo te conozco,
campo mío,
yo recuerdo haber
puesto entre tus brazos
aquel cuerpo
caliente que tenía,
haber dejado sangre
entre los surcos
que abrían los
caballos de mi padre.
Yo te conozco y
noto que tus senos
empiezan a ascender
hacia mis labios.
Imágen: SRRA
Andrea Cote
ANDREA COTE BOTERO
Andrea Cote nació en
Barrancabermeja, Santander, el 27 de julio de 1981. Es poeta y profesora
universitaria y ha sido colaboradora del Festival Internacional de Poesía de
Medellín. Estudió Literatura en la Universidad de los Andes, de Bogotá.
Actualmente realiza estudios de Doctorado en literatura latinoamericana en la
Universidad de Pennsylvania. Ha publicado los libros Puerto Calcinado
(Poemas, 2003); Blanca Varela y la escritura de la soledad
(Ensayo, 2004); Una fotógrafa al desnudo (Biografía de Tina Modotti,
2005); A las cosas que odié (2008), incluido en la antología de la nueva
literatura colombiana Transmutaciones (España 2010). En el año 2002
recibió el premio nacional de poesía joven de la Universidad Externado de
Colombia y en el año 2005 recibió el Premio Mundial de poesía joven «Puentes de
Struga», otorgado por la Unesco y el Festival de Poesía de Macedonia. Su libro
Puerto Calcinado ha sido parcialmente traducido al Inglés, Francés,
Italiano, Macedonio, Árabe y Catalán. La versión en Italiano de este libro
recibió en Italia el Premio al mejor libro de poesía editado “Citta di
Castrovillare. 2010”. Desde 1999 forma parte del comité editorial de la
revista de poesía latinoamericana Prometeo y del equipo organizador
del Festival Internacional de Poesía de Medellín. Reseñas
literarias, crónicas y artículos suyos han sido publicados en diversos
medios de comunicación en Colombia, México y Estados Unidos. Su poesía
evoca de manera penetrante y con un lenguaje intenso y hondo, la memoria de su
tierra natal y temas como el amor, el erotismo, el lenguaje, la muerte, la
extrañeza del vivir. Según lo señala la poeta colombiana Piedad Bonnett «Andrea
Cote es hoy por hoy una de las voces jóvenes más interesantes de nuestra poesía.
La suya recrea, en un lenguaje ambiguo, pleno de significados, un mundo muy
propio, de tendencia intimista, poblado de elementos recurrentes que señalan la
urgencia de sus fantasmas, la necesidad de transformar la experiencia en
palabra». Y al decir de Juan Manuel Roca, «Sus poemas, atentos al transcurrir de
un tiempo agreste, revelan un impulso por no escamotear ni la tragedia, ni el
olvido, en los que se envuelve nuestro drama individual y colectivo. Es la suya
una poesía reflexiva que busca la expresión de un paisaje calcinado en imágenes
justas, en ritmos diversos».Ver llover
Sé que la lluvia también es un dios,
atroz como el otro, calmo como el otro. Lo
sé porque veo a los hombres pronunciar
alelados los dos nombres posibles de la
lluvia en sus tardes más grises,
diciendo:
ven y bórralo todo,
ven y llénalo todo.
Y siento la fe del hombre que trabaja
por el premio de la lluvia, que es el agua
misma que la tocó a ella, que la bañó a
ella, en la que ella ya durmió. Y sé que a
todos les espanta ese rumor a
cuentagotas que viene con su misma cantata sin
desuso y obliga a correr apresurados y
cerrar las puertas de las casas que
de no ser así se llenarán de
lluvia
y serán de la lluvia hasta
caer.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



